jueves, 3 de noviembre de 2016

El Futuro EN El 2044

ASÍ SERÁN EL MUNDO Y TU VIDA EN 2044

Sergio abre los ojos a las 8 de la mañana del 1 de enero de 2044. Sus lentillas biónicas se conectan a la red y le informan de qué hora es, sus citas y mensajes pendientes y su estado de salud general. Ayer se pasó un poco con las copas en la cena de Nochevieja y el asado de carne de laboratorio de primera que se comió le ha sentado mal, así que, cuando se vista, su ropa interior le suministrará los medicamentos idóneos para cada una de sus dolencias. Las dosis justas de paracetamol y un nuevo remedio para la resaca van directos a su torrente sanguíneo.
Aunque parezca una escena de ciencia ficción, la verdad es que casi toda la tecnología que hará esto posible está ya en marcha. En la Universidad de Washington, el profesor Babak Parviz ya tiene unas lentillas con una conexión muy básica, pero augura que en el futuro nos servirán para buscar información e incluso descargarla a nuestro cerebro.
Supervitaminados y conectados
“En 2044, todos los habitantes del mundo tendrán acceso gratis a la red. Llevaremos dispositivos en cualquier sitio con conexión continua a internet, lo que nos dará acceso a todo el conocimiento humano en cualquier parte del planeta, eliminando incluso las barreras lingüísticas actuales. Consumiremos nuevos alimentos más nutritivos, ecológicos y éticos. Por ejemplo, tendremos carne “cultivada” sin necesidad de matar animales, sin generar enfermedades, sin problemas ecológicos, y la carne del futuro será más barata y nutritiva”,

“En 2044 la inteligencia de las máquinas superará a la humana”, asegura el experto en futuro Ray Kurzweill
De hecho, desde que Mark Post y su equipo de la Universidad de Maastricht crearon la primera hamburguesa artificial a mediados de 2013, este futurible también parece estar más cerca. Sin tardar mucho podrás incluso diseñar la carne que quieres comer, e imprimirte el corte a tu gusto en una impresora 3D. Según Gabor Forgacs, presidente de la empresa Modern Meadow, que dice estar desarrollando una impresora capaz de servirte un solomillo: Además, podrán crear carnes mejoradas con ácido graso omega 3 en vez de grasas animales,
También es muy posible que el protagonista de nuestra historia sea mitad humano y mitad robótico. “Ya tenemos los primeros cyborgs entre nosotros, con implantes que ayudan a ver o mejoran nuestras funciones orgánicas, y manos robóticas con sentido del tacto
Sensores por todas partes controlarán hasta la luz de las farolas, que se apagarán según las necesidades
Por otra parte, según Menno van Doorn, director del instituto de inovación del Grupo Sogeti: “En el plano social, nuestra forma de relacionarnos cambiará por completo. Habrá redes sociales empáticas, que detectarán nuestro nivel hormonal, estado físico y emociones, e interactuarán con nosotros en consecuencia
Resultado de imagen para imagenes del futuroAunque este súper control tiene ventajas, por ejemplo en nuestra salud, pues como dice el físico Michio Kaku en La física del futuro: “Ya nadie se desangrará hasta morir, porque al primer indicio de indisposición, nuestros microchips avisarán a una ambulancia y estaremos salvados”.

El Futuro EN El 2044

ASÍ SERÁN EL MUNDO Y TU VIDA EN 2044

Sergio abre los ojos a las 8 de la mañana del 1 de enero de 2044. Sus lentillas biónicas se conectan a la red y le informan de qué hora es, sus citas y mensajes pendientes y su estado de salud general. Ayer se pasó un poco con las copas en la cena de Nochevieja y el asado de carne de laboratorio de primera que se comió le ha sentado mal, así que, cuando se vista, su ropa interior le suministrará los medicamentos idóneos para cada una de sus dolencias. Las dosis justas de paracetamol y un nuevo remedio para la resaca van directos a su torrente sanguíneo.
Aunque parezca una escena de ciencia ficción, la verdad es que casi toda la tecnología que hará esto posible está ya en marcha. En la Universidad de Washington, el profesor Babak Parviz ya tiene unas lentillas con una conexión muy básica, pero augura que en el futuro nos servirán para buscar información e incluso descargarla a nuestro cerebro.
Supervitaminados y conectados
“En 2044, todos los habitantes del mundo tendrán acceso gratis a la red. Llevaremos dispositivos en cualquier sitio con conexión continua a internet, lo que nos dará acceso a todo el conocimiento humano en cualquier parte del planeta, eliminando incluso las barreras lingüísticas actuales. Consumiremos nuevos alimentos más nutritivos, ecológicos y éticos. Por ejemplo, tendremos carne “cultivada” sin necesidad de matar animales, sin generar enfermedades, sin problemas ecológicos, y la carne del futuro será más barata y nutritiva”,

“En 2044 la inteligencia de las máquinas superará a la humana”, asegura el experto en futuro Ray Kurzweill
De hecho, desde que Mark Post y su equipo de la Universidad de Maastricht crearon la primera hamburguesa artificial a mediados de 2013, este futurible también parece estar más cerca. Sin tardar mucho podrás incluso diseñar la carne que quieres comer, e imprimirte el corte a tu gusto en una impresora 3D. Según Gabor Forgacs, presidente de la empresa Modern Meadow, que dice estar desarrollando una impresora capaz de servirte un solomillo: Además, podrán crear carnes mejoradas con ácido graso omega 3 en vez de grasas animales,
También es muy posible que el protagonista de nuestra historia sea mitad humano y mitad robótico. “Ya tenemos los primeros cyborgs entre nosotros, con implantes que ayudan a ver o mejoran nuestras funciones orgánicas, y manos robóticas con sentido del tacto
Sensores por todas partes controlarán hasta la luz de las farolas, que se apagarán según las necesidades
Por otra parte, según Menno van Doorn, director del instituto de inovación del Grupo Sogeti: “En el plano social, nuestra forma de relacionarnos cambiará por completo. Habrá redes sociales empáticas, que detectarán nuestro nivel hormonal, estado físico y emociones, e interactuarán con nosotros en consecuencia
Resultado de imagen para imagenes del futuroAunque este súper control tiene ventajas, por ejemplo en nuestra salud, pues como dice el físico Michio Kaku en La física del futuro: “Ya nadie se desangrará hasta morir, porque al primer indicio de indisposición, nuestros microchips avisarán a una ambulancia y estaremos salvados”.

jueves, 27 de octubre de 2016

Veronica

Verónica

Veronica
Vanessa, es una joven de Gijón que estudia Terapia ocupacional en la Universidad de Talavera. Junto con otras dos chicas alquiló un piso. Durante el segundo curso, Vanessa suspendió dos asignaturas y sus padres le enviaron para estudiar. Una noche de verano en la que estaba sola, cuatro golpes secos sonaron a su puerta.

Vanessa creyó que se trataba de algún amigo con el que salir a tomarse una copa, pero se trataba de una niña de alrededor de siete años. La niña, de hermosos tirabuzones rubios y grandes ojos castaños miró a Vanessa y le dijo que se había perdido.
Vanessa le dejó entrar, le preparó un vaso de leche y le dijo que iban a ir a la policía. Verónica le rogó que no lo hiciera esa noche pues tenía mucho sueño y quería dormir. Vanessa accedió y le preparó la cama.

Por la mañana temprano cuando Vanessa iba a llevarla a la policía, entró en el cuarto y vio que la niña, llamada Verónica, no estaba. Un año después en idéntica situación, la niña volvió a aparecer. Parecía que no había crecido nada. De nuevo Vanessa le preparó la cena y le dejó dormir pero al día siguiente Verónica volvió a desaparecer sin dejar rastro. Vanessa fue a la policía y dio todos los datos de la chiquilla pero no se habían producido denuncias ni nadie había reclamado una desaparición. Tras dar muchas vueltas, Vanessa llegó al Hospital de San Prudencio. Un hospicio para niños y niñas huérfanos.
Allí la madre Sonsoles, le explicó que no tenían ninguna niña de esas características. Justo cuando se disponía a salir Vanessa del lugar, otra monja llegó con un calendario de dos cursos atrás. Allí estaba la foto de Verónica, tal y como Vanessa le había visto.... Sí ¡es ella! - gritó. Las dos monjas se miraron extrañadas - Veronica murió hace dos años.

Aquella noche, cuatro golpes secos sonaron en la puerta de Vanessa. La muchacha observó por la mirilla de la puerta. Allí estaba de nuevo Verónica, con los brazos cruzados y cara de enfadada. - Has tardado mucho en abrirme, tengo hambre y sueño - Dijo la niña.

Vanessa aterrada preparó todo como lo había hecho habitualmente. Cuando acostó a Verónica no pudo soportar el terror y entró despacio a su habitación. La niña estaba totalmente arropada. Vanessa retiró la sábana y bajo ella, como un suspiró pareció desvanecerse. Sobre la almohada, con letra infantil y varias faltas había una nota "Gracias por la leche y los dulces, ahora tengo que irme a llevar al infierno a las otras tres chicas que no me dejaron entrar a sus casas.   ;V :V :V